Waikiki
Waikiki es turismo organizado en su mejor versión: todo lo que una familia necesita está a distancia de paseo. Kalakaua Avenue es la columna vertebral: tiendas, restaurantes, entretenimiento y una playa ancha con socorristas todo el día. Sí, es turístico, pero la energía es acogedora de verdad, no cínica. Las familias se sientan en terrazas mirando la mezcla de locales y visitantes, y nadie pretende que sea algo que no es. La playa es segura para los niños, cálida todo el año y sin sensación de peligro. Los caminos pavimentados junto al mar son accesibles con carrito. La pega: todo cuesta más y hay aglomeraciones. Evitar comer directamente en Kalakaua Avenue y caminar dos manzanas hacia el interior para mejor comida y precios más razonables. Las puestas de sol desde la playa son gratuitas y espectaculares. No es el Hawái auténtico, pero es divertido, seguro y honesto con lo que ofrece. Mejor que fingir naturaleza salvaje; ideal para familias que prefieren tenerlo todo cerca.
Consejos
- Reservar hotel con antelación; Waikiki se llena rápido en temporada alta
- Las puestas de sol en la playa son gratuitas y espectaculares
- Evitar comer directamente en Kalakaua; los precios se inflan considerablemente