Casco Antiguo
El corazón histórico de Edimburgo asciende empinado desde la Royal Mile, con adoquines y tiendas de fachadas de madera por todas partes. Los niños se entretienen contando los closes (callejones estrechos) que desembocan en las calles principales. Los tours de historias de fantasmas atraen a los mayores. Multitudes de turistas comparten espacio con vecinos que viven en edificios centenarios. El castillo se alza visible desde cualquier punto. El barrio conserva historia auténtica bajo la capa turística. Abarrotado, pero innegablemente el alma de Edimburgo.
Consejos
- Las calles son muy empinadas; lleva calzado cómodo
- Por la mañana temprano hay menos gente que por la tarde
- Los closes (callejones laterales) esconden joyas locales
- Los tours subterráneos resultan agobiantes con niños pequeños